lunes, 29 de octubre de 2012

Carta al pasado

Que mas da que grites mi nombre y llores como un niño, me da igual que ya no respires a partir de hoy, que los días se te acorten o que la ilusión de la vida se te apague.
No quiero seguir lastimándonos, tus besos saben amargos, tu caricias son frías y mi cuerpo las rechaza, hablamos muchas veces del tema y nunca lo has querido entender.
Necesito saber que siempre estarás presente en mis recuerdos, nunca podría olvidar, la primera vez que te vi, la primera charla, el primer beso, y la primera vez que estuvimos juntos, fue carnalmente asombroso.
Aun no ha pasado un día desde que estamos juntos que no recuerde todo aquello que vivimos, playa, parques, lluvia y cuantas cosas mas...
Ahora debo marcharme, dicen que el tiempo es oro y yo tengo mucho oro por el que vivir, olvida todo lo malo que paso entre nosotros, olvida los insultos los engaños y todo eso que de apoco nos distancio. no te culpes por nada, se fuerte y camina con la frente en alto. Que yo me cansara de tu forma de vivir, no quiere decir que vayas por mal camino, sino que no te pude seguir el ritmo.

Espero que pronto vuelvas a ser feliz, eterna y radiante, como el día en que te conocí.





"La mimesis que me devuelve el espejo,
al mirarlo con la resaca cotidiana con la que despierto a diario,
sabiendo que ya es rutina abrir los ojos,
mirar el techo,
y sentir qué tan pronto se me cae el mundo encima,
cuando no amanezco a tu lado."