lunes, 18 de marzo de 2013

Insulsas e insólitas opresiones hipócritas de un domingo cualquiera a media noche.

Las heridas sangran con cada palabra de desaliento que encuentro
aunque no la busque, aunque no la pida y ni siquiera este dispuesto a escucharlas.
Esa opresión de verbal, sádica, benigna que suele expresar la gente que no sueña, que no vive, que prefiere resignarse a la rutina zombica de el día a día y que creen tanto en su infelicidad, que terminan siendo felices sin serlo, pero convencidos que los son.
Deja soñar al que sueña, y despierto al que no duerme, porque no sabe soñar.
Siempre tendrás la libre elección de tomar o dejar, pero no de cambiar a nadie, y sobre todo si nadie intenta cambiarte.

Martin Luther King dijo: "Tengo un sueño,un solo sueño,seguir soñando.
                                    Soñar con la libertad de soñar". 



Abre la caja de los sueños, déjalos escapar y que desplieguen alto
para que nunca los pisen y puedan ser libres.

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