lunes, 1 de abril de 2013

Vuelta a casa - día uno...


Siempre que te sientas libre fluirás
como el rió que va sin problemas al fin de recorrido,
y descansa en las inmensas aguas del rico mar del sur de california

Canto a los pájaros,
porque ellos son la voz del día.

Canto a la vida,
porque de ella emana alegría.

Viajemos mano a mano,
a buscar del fin del mundo.

Llenemos los recuerdos de imágenes vivas,
abstractas, de la época y futuristas,
pero tan contemporáneas.

Fotografiemos el mundo a parpadeos
y no dejemos de observarnos,
ni de mirar a nuestro alrededor.

Caminemos por recovecos
de esos que al contar historias suenen incrédulos
para que sean nuestros,
o se conviertan en leyenda urbanas.

Ocultemos nuestras sombras en la oscuridad,
y solo dejemos pasar un pequeño ojo de luz lunar
para que la luna vea
que estamos igual que ella disfrutando de la noche con su luz.

Rindamos nuestra piel a la bestia que llevamos dentro,
déjame besarte las orejas
dejare que veces mi cuello.

Nos dormimos en el callejón
abarrotados de tacto
abrazando nuestros cuerpos.

Era primavera en valencia y llovía,
voy camino a casa.
Tengo frió y no dejo de darle vueltas
al asunto.

De que nos prendimos fuego
en solo segundos.