viernes, 5 de septiembre de 2014

Un par de descarriados pajaros - Extraído del libro "Delirios de servilletas ( Y bares que ya no recuerdo)"

Tuve mis mejores años bajo tus faldas
Y mis peores inviernos, cerrando bares.
Tuve miedo y tuve muerte,
Soledad y melancolía.
Ni los abriles de otoño
O los Octubres de nieve
Pasaron por mi piel sin dejar rastro.
Y tu rostro en el cristal con el fondo de hojas secas.
Un parpadeo y desapareces
Dos parpadeos y el cuarto me encierra.
Vuelves, y tus recuerdos se me caen encima,
Las paredes de la habitación se me caen encima.
El mundo entero se me cae encima
Y no hago más que pensarte. Y pensarme.
Rompo todos los relojes y sigo preso del tiempo
Acorralado por cada segundo de tu último paso.
Te escucho gritar, pero no encuentro la salida,
Tengo lagunas mentales,
¿Qué día es hoy? ¿Cuántos años tengo?
Las voces de mi cabeza no callan
Y me repican como rulo de tambor.

-       Que demente inquiere el sosiego
De esos pies que no le siguen el paso.
¿Cuántas mariposas abre contado tras los años?
La oscuridad se hace presente ante la luz de una vela
Y sin presentarse ni decir nada bailan,
Como la arena y el viento que siempre danzan.
Como tu risa y la mía
Como dos pájaros que cantan.
   
-       ¿Dos días de más o cinco días de menos?
           Un gemido que lo enciende y hace arder todos,
           Y un suspiro apagando las llamas.
           Del éxtasis no queda nada
           y de tu cuerpo despojos.
           Las sabanas junto a tu ropa
           Y la cama saltando en tres patas.

      -   Pobre capitán que se hundió sin barco
           el pilar se derrumbo y lo dejo caer.
           En el fondo de su vaso no había peces
           ni respuestas a ninguna solución.

Una estrella fugaz, me pide un deseo,
y el unicornio azul vuelve a aparecer.
Silvio sonríe feliz tras su regreso
y le cuenta mil historias, de noches de burdel.

Sigo en la ventana
y ya no veo tu reflejo bajo el agua
creo que ya no te extraño...
Creo que ya estoy muerto desde hace muchos años.





“Busco una ciudad distinta cada año,
mis alas nunca aprenden a anidar.
Mi espíritu es parte del viento
Y yo te tengo aunque no estás.”

Extraído del libro; 


"Delirios de servilletas 
                   (Y bares que no recuerdo)"