domingo, 5 de octubre de 2014

Estúpido tiempo y maldita distancia.


Las distancias no son asesinas,
asesino es el tiempo
y la mano que lo acompaña
por las rutas desiertas.

Nada quiere, querer que no sepa                 
y que pueda seguir siendo.
Nadie quiere que pueda avanzar
por este triste desierto.

-Déjame poder seguir,
experimentando en tu cuerpo.
Déjame quererte como ya no quiero.

Déjame que intente una vez más,
poder respirar tu pelo.
Déjame morirme sin mirarte,
la espalda que tanto quiero.
Déjame desaparecer,
entre tus piernas.
Déjame quererte un poco más,
de lo que tú quieras.

Déjame....

Ya no quiero poder estar,
caminando a dos lados.
Tengo que abrir los ojos 
y dejar volar
la imaginación,
de querer escucharte
y no poder querer, 
volver a besarte.

....Besarte.

-Déjame poder seguir,
experimentando en tu cuerpo.
Déjame quererte como ya no quiero.

-Déjame quererte un poco más,
de lo que tú quieras.


"Me vuelvo distante con el tiempo
y ya no atiendo su llamada cada año.
Lo dejo pasar y pasar mientras vivo.
Y el solo pasa de la mano con la muerte
y me sonríen.
Yo solo los miro y cojo mi guitarra
que antes era madera
y mucho antes un árbol
que tenia ramas
y en ella, miles de pajaros cantaban.
Eso es el tiempo,
el espíritu que deja el polvo.
y no el tic-tac que cada sesenta segundos
nos recuerda que tan rápido nos consume la vida."



Otro pequeño Adelanto del próximo libro 
                                       "Delirios de Servilletas y Bares que No Recuerdo"