domingo, 22 de enero de 2017

Dispare a mi corazon para matarte

Se que aun seguimos vivos
compartiendo el latido
sintiendonos a la distancia.

Se que ha pasado el tiempo
y hemos cometido la perjuria de ignorarnos,
pero tambien se que era necesario
para aprender a no tenernos.

Talvez, en esta, o en proximas vidas
si es que existen.
Sepamos ser lo que no fuimos
y podamos volar juntos,
ignorando los prejuicios ajenos
ignorandolo todo
sobre todo si es dañino.

Hace poco temble como una hoja al pensar en ti,
y casi podria decirte, que sentia que me estabas pensando.
Como cuando terminabamos las frases del otro
y reiamos a carcajadas hasta reventarnos el flato
y la boca de estomago.

Siempre hemos creido en el valor de la amistad
por encima de una relación amorosa o carnal,
y aunque con el tiempo nos oxidaramos
siempre seriamos parte del otro.

Pero al fin nos gano el mundo
y su falta de comprención.
Tal vez sea sierto que el mundo gira en un solo sentido,
aunque el nuestro siempre haya parecido una montaña rusa
de esas que dan mil vueltas y giran en todas direcciones.
como si no nos alcanzara el mundo que pisamos para plasmar nuestros sueños,
y necesitaramos de otros mundos, aunque siempre los invetemos.

Mira, que pensar en ti despues de tanto tiempo
si ha llovido mucho desde entonces
y las hojas de dos otoños han cubierto nuestro invierno.
Y las noches frias ya no pueden dañarnos
porque hemos hecho cayo de tanto extrañarnos.

Si hasta el corazon, se ha escapado de nuestro pecho
y se a refugiado en el recuerdo.
Dice que alli nadie puede dañarlo
y que prefiere estar solo
a estar abandonado.

Porque cuando nos alejamos
no sabiamos nada de esto.
 
y al fin claudicamos en el tiempo
como si formicaramos con la nada
o con un espacio vacio, con la pared.
 
Pero no entremos en detalles absurdos
ya que fuimos eternos
pensando en el fin del mundo. 
 
 
 

Me diste un arma cargada con una bala en la recamara,
y dijiste – ¡Matame si asi pago mi deuda contigo!
y sin dudar ni pestañar;
Me pegue un tiro en el corazon.
Necesitaba asegurarme de que murieras para siempre.