martes, 25 de diciembre de 2012

Carta de un ex-duende de Papa noel.

Querido Papa noel:


    Viejo y querido papa noel, como estas tanto tiempo. Ya hace dos navidades que no nos vemos, pero de corazón se que vos me seguís queriendo y que te acordas de mi. Si ese soy yo ese niño tímido que siempre prefería estar solo a estar en mala compañía. El de los pocos amigos, como siempre decía,  "los justos y necesarios". 
-Si, ese mismo soy yo.
Recuerdo cuando de pequeño te escribía las cartas y no tenia ni idea de quien eras, solo sabia que para que vuelvas solo me tenia que portar bien.
y si te soy sincero, - sabes que a medida que pasa el tiempo las cosas se hacen cada vez mas complicadas y cada vez cuesta mas portarse bien, porque viste como son los chicos, pero ahí estabas al año siguiente y al siguiente y asi sucesivamente. Cuando supe quien era ese gordito lindo que me traía regalos todos los año ¡pensé! "si, ahora se aproximadamente lo que se le puede pedir a papa noel o lo que no", y adivina que!!, casi, pero casi siempre era lo que yo quería. Te juro que ningún héroe de acción  jugador de fútbol o lo que sea, que te pudiera hacer sombra, y todavía no lo he encontrado. a ese que te haga sombra y que me demuestre que existe alguien mas grande que vos en este mundo.
      Con el tiempo las cosas fueron cambiando y los que se encargaban de tu trabajo eran los duendes, aunque vos siempre estabas ahí y en todos lados a la vez, como siempre me lo habían contado y ahora lo veía con mis propios ojos, que era cierto, y a medida que pasaba el tiempo me daba cuenta que en realidad no era una sola vez al año, sino que papa noel trabajaba todos los días sin parar poder dejar los juguetes el día 25 de cada año debajo del árbol de navidad. Hoy tengo 28 años y hace dos navidades que ya no te veo, Espero que sigas siendo el mismo grande de siempre y que sigas regalando un millón de sonrisas a la gente, no hay nada mas grato en la vida que escuchar tu risa o la de un niño, esa diversión que te da tanta vida para seguir y seguir y tu forma de tratar a a tus duende lo dice todo de vos, por eso estarán por siempre con vos, al igual que yo, que estoy tan lejos y a la vez tan cerca.

Viejo querido; no sabes lo bien que me hizo sentir escribirte esta cartita, como cuando era pequeño y tenia esa ilusión enorme de saber que la escribía para vos. 

Sinceramente un millón de gracias no me alcanzan,
ni siquiera un millón de ríos, de ciudades,
y de montañas de agradecimientos me alcanzan
para describir este sentimiento tan vivo como el de un padre a un hijo.
Pero debo decírtelo asi, asi de simple como suena tu vos
asi de simple como el aires la tierra el fuego y el agua
enriquecen nuestras vidas
como tu palabra y sabiduría 
que me enseñaron a confiar,
pero a cuidarme del mundo.


Para ese Papa Noel. Que siempre trato de darnos los regalos que el creía que nos merecíamos por mal que nos portemos. Y para todos aquellos  que de alguna u otra forma colaboraron con Papa Noel.







Felices Fiestas para todos