Con destino a tus piernas

Anoche por fin me abrazaste con tus piernas de pluma, y me llevaste volando. sinceramente no se adonde y poco me importo saberlo. Sólo se que en algún momento el vuelo acabo y amenizamos entre saliva y sudores,enmarañados bajo las sábanas, exhaustos pero felices, a la espera del próximo vuelo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ventanas: El deseo es un cuchillo apoyado contra el vidrio. Parte 1

Siete Infiernos y una Piedra

Palomas en Madrid