Mitades que ansiamos

Lo que las personas sienten por otras personas no es amor. 
Sino, una especie de devoción por haber encontrado a una persona que servirá como testigo de la vida que lleven juntos. Testigos de sus vidas, de los males, las mentiras y los ataúdes que el tiempo irá dejando al paso; hasta llevarse el polvo y no dejar más que una tarde mojada de primaveras una brisa y un mero recuerdo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ventanas: El deseo es un cuchillo apoyado contra el vidrio. Parte 1

Palomas en Madrid

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (Parte II)