Momentos

Días raros y grises
Desayunos promiscuos
en camas vacías de amor
y repletas de hipocresía.
Bendita sea la ignorancias 
de el mudo que no habla,
que no demuestra ni necesita demostrar nada.
Sabe que es mudo y mudo se queda,
sin necesidad que lo vean,
sin necesidad que lo sepan. 
Días grises, desayunos raros
Pensamientos promiscuos e impuros.
Heridas que no sofoca el alcohol
ni se queman en cigarrillos.


"Planeabas el momento de escaparte, desde que te auto condenaste a mi."

Comentarios

Entradas populares de este blog

Palomas en Madrid

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (Parte II)

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (parte 1)