reflejos sin espejos

La persona pensante poco agraciada, es poco agraciada porque cree que es poco agraciada.
Por lo contrario, el agraciado es agraciado porque al verse y pensar en el se ve agraciado.
El secreto esta en lo que piensas de ti y la forma positiva en que te veas.
Todos tenemos una gracia particular, que nos hace agraciados.






Comentarios

Entradas populares de este blog

Ventanas: El deseo es un cuchillo apoyado contra el vidrio. Parte 1

Palomas en Madrid

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (Parte II)