De noche pierdo cristales al contar estrellas que se caen a lo largo de las horas. Detenidamente acumulo oráculos impulsados por el cierzo que no cesa en la voz de libertad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La calma que llega después de matar lo que te desgasta

Ventanas: El deseo es un cuchillo apoyado contra el vidrio. Parte 1

Esta Navidad, el peligro viene envuelto para regalo. Sangre y silencio