Despierta a Baghdad
con sus miembros amputados
por la dogma que descansa
trivializando el estallido.

No hay travesuras sin inocencias
que rían y griten por felicidad
solo oraciones inertes
que envanecen la divinidad


Comentarios

Entradas populares de este blog

Palomas en Madrid

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (Parte II)

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (parte 1)