Sueños, fantasía o realidad...

El sueño se mezclaba con la memoria, difuso, intangible. No sabía si seguía dormido o si había despertado, si respiraba o si ya me había ido al otro lado. Pero tus besos seguían ahí, pegados a mi piel como un eco persistente. Me dejaste mil y yo te devolví otros mil, como si en ese intercambio se nos fuera la vida, como si en ese ir y venir quedara atrapado el último rastro de lo que fuimos.

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