Naufrago del reflejo

Paraísos infinitos,
trágicas morfosintaxis,
de la tierra al humano,
trágico y trascendental.

Y me encuentro naufragando en mi reflejo,
donde el agua distorsiona lo que soy,
donde mis ojos se pierden en sombras ajenas
y mi esencia se disuelve entre dudas y olvido.

El eco de mi voz se fragmenta en la brisa,
los astros callan, las horas mueren,
y yo, exiliado de mí mismo,
me disuelvo en la nada,
buscando en lo eterno un rostro que ya no es.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Ventanas: El deseo es un cuchillo apoyado contra el vidrio. Parte 1

Palomas en Madrid

Ni vos sos un milagro, ni yo una causa perdida. Pero acá estamos. (Parte II)